Amigos todos,
La Sociedad Ecológica del Cibao se apresta a conmemorar en el 2006 el 30 aniversario de su fundación, fecha muy importante para el movimiento ambientalista, toda vez que SOECI es la primera institución ecologista fundada en el país y el Caribe. Es en este especial momento que nos toca dirigir el equipo de hombres y mujeres que pautan el accionar de la SOECI, ocasión que cobra mucho más singularidad ante los desafíos y oportunidades que representan en su conjunto los nuevos esquemas de pensamiento, comercio, industria, medio ambiente y comunicación que están siendo puestos en practica en estos años.
Estamos heredando las riendas de una institución pionera y primera en más de una realización, una organización cuyo batallar intenso e imparcial nunca ha sido interrumpido muy a pesar de las grandes presiones que ha debido soportar en el orden del poder político, económico y mediático de sectores que en su momento han visto en la SOECI un obstáculo para la consecución de metas que en los más de los casos impactarían de forman negativa el patrimonio natural Dominicano.
Es por ello que tenemos ahí uno de los primeros desafíos: Afianzar con decoro la posición preeminente ganada con el laborioso esfuerzo de decenas de personas que han canalizado por vía de SOECI sus mejores ideas en beneficio de la sociedad; Multiplicar los logros obtenidos hasta el momento y preservar este bastión inestimable que Santiago, siempre puntero y generoso, ha puesto al servicio de nuestro país.
Me acompañan un grupo de jóvenes y experimentados profesionales de diferentes áreas, cuatro de ellos graduados o cursando estudios de maestrías o postgrados en gestión ambiental, movidos todos por un denominador común: El deseo de servir y cooperar con la institución y la sociedad en general bajo la misión y objetivos que han sido adoptados por SOECI. Estrenamos junto a ellos el nuevo estatuto orgánico que recién ha sido modificado por la asamblea general, durante un profundo y ejemplarizante proceso de revisión interna y fortalecimiento institucional que dará a nuestra organización el dinamismo, la transparencia y solidez que demanda la sociedad de hoy.
Luego de culminar con éxito esta transformación, confiamos en que nuestra organización crecerá justo lo necesario para satisfacer las metas y objetivos trazados, al tiempo que albergamos la esperanza de que los frutos cosechados sirvan de trillo para que valiosos grupos y sociedades que se han quedado aletargadas ante los embates tempestuosos de la crisis que permea hasta los cimientos de las instituciones más representativas de la república, pudieren reproducir estas experiencias y reencontrar el camino que les ha dado razón de ser.
Estamos conscientes de que la globalización como concepto ha dejado de ser ese sofisma tantas veces empleado para alimentar nuestras expectativas de futuro, la realidad trae a nuestras puertas ese gran manto ataviado de todas las bondades, perjuicios y crudezas que suelen acompañar aquellos acontecimientos que nos resultan aún imprecisos. Es de hecho en el tema medio ambiente donde con más pertinencia podemos hablar del impacto global de las acciones de individuos, empresas, gobiernos y naciones sobre el planeta visto como un hábitat común, esto nos lleva a enfrentar retos cada vez más desafiantes y vinculados a eventos allende nuestras fronteras, nos conmina a asumir actitudes más responsables, decididas y coherentes con la situación del mundo mismo, a emplear con más eficiencia los canales que estos novedosos esquemas ponen en nuestras manos para que las acciones en defensa del medio ambiente trasciendan del ámbito local, es decir, mantener la premisa de pensar global, actuar local.
Nuestra institución, como deberían hacer todos los actores de esta era de la “post información” ha dado los primeros pasos para capitalizar en favor de sus acciones herramientas que a menudo se subutilizan, citado como ejemplo el sitio de internet soeci.org , habilitado hace unos meses para difundir temas de interés ecológico e institucional, ha recibido en corto tiempo decenas de miles de visitas, de hecho hemos sido una de las primeras organizaciones en implementar el voto electrónico y virtual através de nuestra web, vía que fue aprovechada por el 25% de los votantes en las elecciones internas recién transcurridas, dando así la oportunidad a nuestros miembros en la diáspora y que por una razón u otra no están en la ciudad de participar de modo decisivo en los procesos internos de la SOECI. Este sitio se convertirá en breve en un gran e interactivo portal sobre los temas relacionados de Ecología y Medio Ambiente.
Dentro de las transformaciones dignas de reseñar, como ejemplo de transparencia y organización, seremos en breve una de las primeras instituciones sin fines de lucro de la República Dominicana en hacer público por medio de su sitio web los estados financieros de donaciones, subvenciones, contrapartidas y proyectos en general que sean manejados en esta gestión.
Está en nuestro ánimo gestionar o facilitar la gestión hacía una conciencia ambiental global, hacía las mejoras educacionales que pongan a la ciudadanía, pero especialmente a nuestros niños, en condiciones más aptas para responder a las demandas y adversidades que se avecinan ante el deterioro progresivo de los recursos naturales. No podemos darnos el lujo de ver pasar frente nuestros ojos los desmanes más descaradados e inescrupulosos contra nuestro patrimonio más preciado y quedarnos impasibles como si se tratase de un daño ajeno o que no afectan el entorno que nos rodea.
Como país, estamos comprometidos aún como pieza minúscula de la aldea global a manifestarnos en favor del equilibrio natural del planeta con los mismos ímpetus que las economías más desarrolladas exigen de nosotros la consecución de metas enmarcadas en los tratados y convenios internacionales. Considerando que somos afectados de modo constante y significativo por situaciones que se generan mayormente en otros territorios, nuestra posición frente a temas como el calentamiento global, el protocolo de Kioto y otros asuntos transcendentales para la humanidad debe hacerse sentir de modo enérgico.
Nos sorprende la pasividad con la que muchos gobiernos y países han asumido la problemática ambiental en puntos tan neurálgicos como el cambio climático, en especial si consideramos datos tan pasmosos como el hecho de en la recién pasada e histórica temporada de huracanes, fenómenos como Katrina y Wilma han dejado una secuela de muerte y destrucción que en costo de vidas y dinero casi duplican los ocasionados por los atentados terroristas del 11 septiembre, cifras que algunos analistas sitúan en más de 2,000 vidas y 100,000 millones de dólares. Sin embargo -y a pesar de la tenebrosa estadística del incremento en la intensidad y frecuencia de los fenómenos atmosféricos- las medidas tanto de mitigación como de prevención de dichos desastres aún están lejos de siquiera aproximarse a los gastos bélicos de las superpotencias; Por mucho tiempo el hombre ha jugado de manera irresponsable con el equilibrio natural del planeta, quizás por ello hoy por hoy parecen consumarse los pronósticos más funestos sobre las consecuencias de tanta desidia, aunque como de costumbre, se desatan con más furia en desmedro de las regiones más vulnerables y expuestas.
Sólo mediante el fortalecimiento de las instituciones llamadas a velar por la defensa del medio ambiente, podríamos en algún momento enarbolar una bandera común e infranqueable que coloque a los depredadores de siempre de cara a su ineludible responsabilidad ante el reto de la supervivencia misma de los ecosistemas e inclusive de la especie humana; Existe muchas veces un terrorismo aún más destructivo que el que practican los humanos contra sus semejantes, sólo hay que detenerse a cuantificar las pérdidas cuando se atenta contra la cadena de la vida, cuando se extinguen especies, cuando se alteran irreversiblemente ciertos hábitats, cuando se llevan a cabo acciones cuyas consecuencias presentes son tan devastadoras que saltan a la vista, todo esto contribuye a auspiciar la noción de un futuro aterradoramente impredecible.
Considerando lo cruda de esta realidad nos toca en lo particular demandar de la municipalidad y del gobierno central al menos el cumplimiento de las mas elementales normas ambientales; Apoyarlos en la vigilancia y supervisión de estas normativas deberían ser el día a día de las agrupaciones ecologistas, abogamos porque la noción de “Ciudades Verdes” deje de ser letra muerta impresa en los títulos de ciertos escritos y se transforme en un proyecto participativo y de interés común, donde todos los sectores con incidencia en la planificación y desarrollo urbanístico coadyuven a los propósitos más sostenibles del desarrollo humano, ambiental y económico de ciudades como la nuestra.
A cada ciudadano, a cada organización le corresponde poner en practica sus mejores esfuerzos al servicio de la salvaguarda de su propio hábitat, en SOECI estamos comprometidos con fortalecer en la medida de lo posible los vínculos con las organizaciones comunitarias, escuelas, colegios y universidades para que la labor de concienciación sobre estos temas se haga de manera sistemática y coherente, mas bien, propiciar una reeducación que implique cambios en los hábitos de consumo y en la actitud misma frente a los problemas ambientales locales, regionales y mundiales.
Esta directiva está recibiendo iniciados o en proceso de conclusión una serie de proyectos muy importantes, en tal sentido nos resulta de mucho agrado corroborar nuestra intención de inaugurar en los próximas semanas el primer centro demostrativo de energías renovables, que se encuentra en su fase final de instalación en la comunidad de “La Manacla” en el Pico Diego de Ocampo; Gracias al apoyo de la Fundación Brugal y del Programa de Pequeños Subsidios de las Naciones Unidas allí disponemos de módulos de producción de energía eólica, hidroeléctrica y foto voltaica en adición a una estación meteorológica donada recientemente por gestión del Cuerpo de Paz para llevar un registro más preciso de las condiciones climáticas de este Monumento Natural, Todo ello será puesto de inmediato al servicio del país.
Hace unos meses, rubricamos con la Secretaría de Medio Ambiente un acuerdo de Co-Manejo del área protegida en la montaña Diego de Ocampo, habiendo iniciado el entrenamiento del cuerpo de guías y el proceso de involucramiento de las organizaciones en las comunidades adyacentes, nos disponemos a diseñar las propuestas para el plan de manejo a implementarse en conjunto la SubSecretaría de Áreas Protegidas y Biodiversidad y otras instituciones públicas y privadas.
Otro proyecto de gran envergadura y transcendencia también será iniciado el próximo año: se trata del Centro Regional de Estudios Ambientales Erik Leonard Ekman, una instalación modelo diseñada para albergar un vivero de producción de plantas endémicas y nativas, un arboretum, un salón multiuso, un parque comunitario, así como la más completa mediateca Dominicana sobre temas ambientales y las oficinas de SOECI; Este proyecto se ubicará al lado de la iglesia “San Ramón no nato” y para la primera etapa del mismo ya han hecho su aporte o comprometido su respaldo instituciones como la Fundación CEMEX, BRUGAL, el Ayuntamiento de Santiago y otras entidades que se sumarán próximamente.
Para la SOECI, al igual que la mayor parte del movimiento ambientalista, una de las preocupaciones más inquietantes de los días por venir lo es sin lugar a dudas la situación amenazante y confusa en la que se encuentra el sistema nacional del áreas protegidas, fruto de la cuestionable labor de algunos congresistas que impusieron de modo atropellante e interesado una Ley sectorial que ha sido considerada como un adefesio digno de ser derogada en el plazo más breve posible. En tal virtud instamos a todos los sectores a redoblar los esfuerzos que se vienen haciendo en busca de un consenso que garantice una reforma a esta Ley, esta vez con los criterios técnicos y científicos apropiados para garantizar la salvaguarda de estas áreas y un manejo sostenible de las mismas, con lo que podrían lograrse mejoras sustanciales en las condiciones de vida de las comunidades que las circundan, al tiempo que frenaríamos las agresiones constantes contra las mismas, valga decir de los espacios que permiten la conservación de especies de flora y fauna, la producción de agua potable, la seguridad alimentaria y servicios ambientales de un valor absolutamente inestimables.
Hoy, como ayer, somos los mejores aliados de los planes de desarrollo de la ciudad y el país, dicho así toda vez que siempre que se respeten los parámetros de la ley y evitemos el impacto negativo sobre los recursos naturales vitales que nos quedan, estaremos entonces hablando de un desarrollo realmente sustentable, realmente al alcance de las presentes y futuras generaciones.
Por ultimo, queremos expresar nuestra profunda gratitud para aquellos que de un modo u otro han contribuido con la Sociedad Ecológica del Cibao a lo largo de estas tres décadas, pero muy especialmente a todos aquellos ideólogos, fundadores y miembros que con su ejemplo y entrega han mantenido latente este modelo de institución en la conciencia ambiental de la república, junto ustedes y ellos celebraremos pues los 30 años de la SOECI, con un vasto programa de actividades que se iniciará el 17 de enero próximo precisamente aquí, en el Centro León, donde se llevará a cabo un conversatorio sobre Las Andanzas por el caribe del gran botánico sueco Erik Ekman y que concluirán en Diciembre de 2006 con un gran evento conmemorativo, cuyos detalles serán anunciados en su debido momento.
Gracias por compartir con nosotros esta velada, gracias por sus afectos y su consideración.
Nelson A. Bautista S.
y la Junta Directiva de SOECI
Diciembre 15 de 2005.