Deep Blue: Documental a exhibirse el 7 de Junio en el Centro León

A propósito del Día Mundial del Ambiente (5 de junio) y el Mundial de los Océanos (8 de junio), el Centro León y SOECI Invitan a la proyección de este estupendo Documental.

Miercoles 7 de Junio a las 7:00 PM en el auditorio del Centro León.

Facilitadores: José D' Laura y Nelson Bautista

Dirección y guión: Alastair Fothergill y Andy Byatt.
Países: Alemania y Reino Unido.
Año: 2003.
Duración: 90 min.
Género: Documental.
Interpretación: .
Producción: Alix Tidmarsh y Sophokles Tasioulis.
Música: George Fenton.
Fotografía: Doug Allan, Peter Scoones y Rick Rosenthal.
Montaje: Martin Elsbury.

Deep Blue resume en 90 minutos: 7.000 horas de rodaje, 5 años de trabajo, 15 millones de euros. Para el espectador es un viaje apasionante por todo el globo filmada en los mares y las costas de EUA, Maldivas, Islas Malvinas, México, Suráfrica, República de Irlanda, Costa Rica, Colombia, Canadá, Rusia, Australia, Isla Ascensión, Península Antártica, Reino Unido,Islas Galápagos, Ecuador, Argentina, Brasil, Yap y Palau, Bahamas, Nueva Zelanda, Azores, Tailandia,Polinesia Francesa, Belize, Papúa-Nueva Guinea,Noruega, España, Panamá, Venezuela, Ártico, Territorios del Noroeste, Bermudas, Tobago, Japón, Islas Caimán.

Deep Blue
Una película para amar el mar

Hace un siglo había más de 300.000 ejemplares de ballena azul, el mayor animal del planeta, ahora tan sólo quedan 3.000 y seguimos esquilmando los mares. Con este mensaje Deep Blue pone la guinda a una auténtico gozo para el espectador. Una maratón prodigiosa de 90 minutos sumergidos en el planeta marino. Basada en el trabajo documental de la televisión británica BBC Planeta Azul, esta magnífica película nos adentra a la magia que vive en nuestros mares. Las imágenes se suceden con una delicada y armoniosa cadencia acompañada de una partitura impecable del músico George Fenton. Un espectáculo audiovisual que no pierde interés y rezuma belleza en todo su conjunto.

Desde las increíbles imágenes de un oleaje soberbiamente enroscado, hasta el alucinante paseo de un caballito de mar salido de la fantasía de la Vida, pasando por el festín frente a un banco de arenques, Deep Blue mantiene una exquisita sensibilidad. Los comentarios del locutor no pasan de ser escuetos titulares. Enunciados para seguir con más detalle la explosión oceánica y gozar del film. Para los seguidores de la producción Planeta Azul, esta película desnuda la carga documental de la lucha por la supervivencia que caracteriza la serie y pulsa por la emotividad del arte natural para transportar al espectador. Desde las nubes que simbolizan el ciclo del agua, hasta las profundidades abisales dónde las emanaciones volcánicas de gases sulfurosos crean la vida más recóndita, las imágenes nos deleitarán como si de un paseo por el paraíso se tratara.

Deep Blue es ante todo un concierto musical acompañado de un ballet dónde los protagonistas tienen en común que se mueven como peces en el agua. Agua y ebullición no faltan en esta película.

El mar que nos rodea, la obra de la bióloga Rachel Carson y precursora del ecologismo moderno, nos abrió en la década de los años sesenta el amor por el mar. Deep Blue destila lo mejor de miles de kilómetros de celuloide y cinco años de trabajo para ofrecernos un poema audiovisual. Esta película es una homenaje a esta vasto territorio acuático que separa continentes, pero que abrió esperanzas a una nueva humanidad hace más de cinco siglos. No deja indiferente y puede ser que cuando comamos pescado pensemos que tenemos una responsabilidad en la conservación del Planeta azul.


Deep Blue nos transportará desde los mares tropicales a los polares sin defraudarnos ni un minuto. Deep Blue no es un documental, es una sinfonía en tonos azules. Deep Blue es un oasis de esperanza para una humanidad demasiado centrada en la violencia que nos atiza desde nuestros albores. Deep Blue es un alegato brillante y optimista a la conservación de nuestro entorno. Sólo queda esperar que no sea el testimonio de un trágico final. A nosotros nos corresponde dejar de esquilmar los mares planetarios si amamos a nuestra



Sociedad Ecológica del Cibao, Inc (SOECI), Tel. (809) 247-3833, Santiago de los Caballeros, República Dominicana.
eMail: info@soeci.org