Declaración de SOECI
De nuevo por Bahía de las Águilas: Los verdaderos enemigos del Desarrollo de la región Sur.
El nuestro es un calvario cuyos protagonistas apenas se reciclan o se relevan en un incesante esfuerzo por aplastar lo poco que se ha salvado en la naturaleza de nuestra isla.
Ahora es el turno, nueva vez, de Bahía de las Aguilas... Los sospechosos de siempre no descasan en su búsqueda eterna de mecanismos para justificar los injustificable: La destrucción del patrimonio natural que pertenece a todos, nisiquiera tan solo a los dominicanos, sino a toda la humanidad.
Nuestro país se gasta un ministro de turismo que se pasea por el mundo ofreciendo al mejor postor nuestros paisajes, nuestros recursos irrepetibles, lo único que nos da identidad... Teniendo tantos otros lugares donde promover sus proyectos el asedio contra Bahía de las Aguilas es una vergüenza! Digno de ser interpelado por el Congreso de la República, si los legisladores estuvieran prestando atención a los sagrados interés de la nación y no fueran compromisarios de un desorden que ellos mismos ayudaron a incubar al aprobar una ley sectorial de áreas protegidas plagada de aberraciones, como la parte donde han querido ampararse los venduteros de la industria inmobiliaria para justificar sus desmanes.
Para la SOECI resulta indignante el modo en que algunos sectores de opinión han respaldo sin reservas el anunciado plan de explotación “Ecoturística” de Bahía de las Águilas, acusando a los ambientalistas de “defender los intereses de hoteleros de otras regiones” y de precipitarse al oponerse a un plan que nisiquiera conocemos. Pues bien, debemos decir que están equivocados, están mal informados, pues si si tomaran el tiempo para analizar los hechos tangibles encontrarán que hace ya más de una década que hemos venido proponiendo planes y proyectos de desarrollo Ecoturísticos no sólo en beneficio de Pedernales y el entorno, sino también de todo el eje Jaragua-Bahoruco-Enriquillo, áreas protegidas que constituyen un extraordinario potencial que dinamizaría la economía de la deprimida región sur; pero eso no les interesa, nunca les ha interesó, a los predadores de ocasión. Con un apenas poco de esfuerzo y algo menos de miopía podríamos demostrar como se ha intentado desmantelar y vender a destajo Bahía de las Águilas y sus alrededores: Es que acaso ya olvidamos que en los 4 últimos gobiernos ha sido escandalosa la manera en que se han repartido esas tierras, con títulos falsos, con disfraz de “reforma agraria”, con dolo, asociación de malhechores y otras maniobras, cuando no es que han sido ofertadas a precio vil a hoteleros de sabe Dios cuantas nacionalidades? Despierten y noten quienes han hecho eso, aún gozan de la impunidad que les brinda la dejadez de las justicia y el eterno ejercicio del borrón y cuenta nueva. El plan para apropiarse de las Áreas Protegidas no es nuevo, tuvo su cenit con la aprobación inaudita de una legislación que se presta a la malicia más implacable, la ley 202-04 es un mamotreto al que se opusieron los hoy gobernantes de la república, pero aún así están jugando a sacar provecho de los vicios incrustados en su articulado para confundir al país: PERO TAMBIÉN SE EQUIVOCAN, NO HAY TALES “ZONAS LIBERADAS” ni desprovistas del amparo legal. Lo que debe cuestionarse es la moral de aquellos que auspician un proyecto utilizando como carne de cañón a la gente que hoy subsiste en la miseria mas espantosa en el sur profundo, esa misma gente que por décadas no les ha importado a los políticos de turno, pues de ser así hace mucho tiempo que se hubieren implementado planes de desarrollo comunitario realmente viables y sostenibles, como los que han propuesto entidades como la UASD y la Academia de Ciencias para aprovechar los majestuosos recursos de la región sin necesidad de enajenarlos ni destruirlos. Sabemos que ni la declaración de esta zona por parte de la UNESCO como Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad, ni las observaciones de la Organización Mundial de Turismo exhortando a preservar esas áreas en su estado natural, mucho menos la posición firme de la Secretaría de Medio Ambiente como responsable legal de este Parque Nacional han frenado las voraces apetencias de los famosos Desarrollistas de nuevo cuño, que hoy día ponen la etiqueta de “Ecológico” a cualquier proyecto de saqueo de los recursos de un país, por eso entendemos que de nada valdrán para ellos que reiteremos que allí se conservan las principales poblaciones de Tortugas Verdes, Carey, decenas de especies de Aves endémicas y otros tantos tesoros de la naturaleza. No creemos que haya alguien en su sano juicio que se oponga al desarrollo de Pedernales y la mejoría en la calidad de vida de sus moradores, por eso esperamos pacientemente por la presentación de los planes impulsados por el Secretario de Turismo y el “prestigioso” Grupo Francés Mogador, tan “prestigioso” que sus registros nisiquiera aparecen listados los motores de búsqueda de la red y que -vaya ironía del destino- lleva el mismo nombre de un Buque Destructor Francés del Siglo pasado. Desde luego que escucharemos sus planteamientos, de hecho adelantamos que recibirán nuestro respaldo más entusiasta si al menos cumple con los requisitos legales básicos de la ley 64-00, algunos de cuyos artículos serían burdamente violentados si se permite invadir este resquicio insustituible que la naturaleza ha puesto en nuestra islita para el perpetuo disfrute de sus pobladores. Vaya nuestro respaldo más sincero a los funcionarios del sector Áreas Protegidas y al titular de de la Secretaría de Medio Ambiente, que en una actitud patriótica y ejemplar han puesto de relieve su compromiso con el futuro de nuestros ecosistemas. Seamos todos compromisarios de que no dejaremos solos al valeroso grupo de hombres y mujeres que siempre han defendido lo poco que aun podemos llamar “territorio protegido”. De lo contrario exhortamos a todo el país y en especial a la Juventud que no conoce la Bahía de las Águilas a que la visite ahora, que tomen muchas imágenes para el recuerdo antes de que sea tarde, no vaya a ser que cualquier día de estos nos despertemos y en lugar de este paraíso ya sólo nos quede un charco para los buitres. Junta Directiva de la Sociedad Ecológica del Cibao, Inc.
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