Bahía de las Aguilas: Un paraiso donde la ambición, el descaro y la codicia acechan constantemente.
Roberto Sánchez: Hoteles para Pedernales sin destruir Bahía de las Águilas

 

La reacción airada de todos los sectores comprometidos con la defensa del patrimonio natural y territorial de la nación no se ha hecho esperar.Roberto Sánchez

Nadie, absolutamente nadie se opone a la construcción de hoteles en Pedernales. Lo que es rechazado y causa irritación es la persistencia en destruir el Parque Nacional Jaragua, la Bahía de Las Aguilas y apropiarse de los terrenos de utilidad pública, propiedad del Estado, para beneficiar a unos pocos agentes inmobiliarios y algunos traficantes de títulos.

Aprovechando la visita del Presidente a Francia, el Secretario de Turismo, Señor Felix Jiménez, aprovecha para insistir en su pretensión de negociar Bahía de Las Aguilas, tesoro ecológico nacional, protegido por las leyes dominicanas y por la UNESCO como parte de la Reserva de la Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo.

Coincidiendo con esa visita, una información recogida por la prensa local da cuenta de un supuesto acuerdo de la empresa "Mogador" y la empresa "Atlas", ambas francesas, con el Secretario de Estado de Turismo, para edificar hoteles dentro del área protegida de Bahía de Las Águilas.

La reacción airada de todos los sectores comprometidos con la defensa del patrimonio natural y territorial de la nación no se ha hecho esperar. La Coalición Para la Defensa de las Areas Protegidas, organización que agrupa a cientos de organizaciones sociales, empresariales, y de la sociedad civil, incluyendo a la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (ASONAHOREST) consideró como un atentado contra la ley, la ecología, la cultura y el Patrimonio Nacional Dominicano este intento.

Nadie, absolutamente nadie se opone a la construcción de hoteles en Pedernales.

Pero debiera ser objeto de investigación el apasionado e irracional interés de un funcionario público, como lo es el Secretario de Turismo, el cual es además empresario del negocio de tierras, en contribuir a legitimar los títulos falsos que se fabricaron en Bahía de Las Aguilas.

Los pobres de Pedernales necesitan empleos, que ni el ministro de turismo ni los demás interesados en negociar con los terrenos de la Bahía de Las Aguilas, se han preocupado en crear a través de los puestos que han desempeñado ni de los partidos a que pertenecen, los cuales han dirigido al país varias veces cada uno.

Los pobres y necesitados de Pedernales y poblaciones vecinas, victimas de los malos gobiernos y funcionarios que ahora utilizan sus nombres para concretar un negocio, necesitan empleos donde sea, no tiene que ser necesaria y obligatoriamente en Bahía de Las Aguilas. Incluso les conviene más que sea en Cabo Rojo u otro lugar mas cercano a Pedernales.

Se ha demostrado hasta la saciedad que se pueden instalar hoteles en los 17 kilómetros de playas entre Cabo Rojo y Pedernales. Espacio que contiene playas que pueden competir con las mejores del país, y mantener a Bahía de Las Aguilas conservada, cumpliendo su función ecológica, y utilizarla como un atractivo para llevar turistas diariamente, en campamentos y en excursiones múltiples, sin necesidad de hoteles, sin necesidad de privatizarla, sin necesidad de destruirla.

En ningún país los inversionistas invierten donde les dé las ganas o como les dé las ganas, si fuera así, ya hubieran hoteles dentro del Parque Central de Nueva York o al lado de la estatua de la Libertad.

Nadie, absolutamente nadie se opone a la construcción de hoteles en Pedernales. Lo que irrita y genera oposición es la persistencia en destruir un recurso insustituible, enajenar un patrimonio natural nacional, para beneficiar a reducidísimos intereses particulares.

 

 

El secretario de Turismo no quiere hoteles en Pedernales
El ministro de Turismo prefiere insistir en que se destruya la Bahía de las Aguilas, que además de ser protegida por las leyes nacionales, pertenece a una Reserva de Biosfera mundial, declarada por la UNESCO.
Roberto Sánchez

Diecisiete kilómetros de playas hermosas esperan para que se inicie la construcción de hoteles en Pedernales. Pero el Ministro de Turismo parece que no quiere. El insiste en que los hoteles se instalen lejos de Pedernales, dentro de un área protegida.
Terrenos costeros del Estado, tan valiosos y estratégicos que deben ser arrendados sin que sean definitivamente enajenados o privatizados, entre Cabo Rojo y Pedernales, pudieran comenzar a ser utilizados para la construcción de hoteles, luego de los estudios de impacto ambiental y los permisos correspondientes, sin oposición y con el apoyo entusiasta de toda la sociedad.

Pero el ministro de turismo no quiere, prefiere insistir en que se destruya la Bahía de las Aguilas, que además de ser protegida por las leyes nacionales, pertenece a una Reserva de Biosfera mundial, declarada por la UNESCO.

En poco tiempo pudiera iniciarse la construcción de hoteles, frente a las hermosas playas de Cabo Rojo, entre dos Parques Nacionales como son Jaragua y Bahoruco, uno costero y otro de montaña, constituyendo un caso especial en el mundo, un atractivo extra para los turistas. Pero el Ministro de turismo insiste en que no, él quiere instalar los hoteles donde la mayoría de la sociedad los rechaza.

Los desempleados de Pedernales y comunidades aledañas pudieran estar accediendo a empleos en pocos meses si se promoviera la construcción de hoteles entre Cabo Rojo y Pedernales. Pero el Ministro de turismo no quiere, él insiste en desafiar a gran parte de la sociedad, pelearse con medio país, coincidir con traficantes de títulos falsos para impedir que se construyan los hoteles donde todos quieren, insistiendo en que se construyan donde se violarían las leyes y se destruiría un área natural protegida.

El primer deber de un funcionario público es cumplir y hacer cumplir las leyes de la nación a que sirve. En primer lugar frente al pueblo cuyos intereses debe representar. En segundo lugar frente al Presidente que le designó en el cargo.

Constituye un acto condenable e irresponsable tergiversar el contenido de las leyes para beneficiar a particulares. Peor aun si es para beneficio propio o de relacionados actuales o potenciales.

Es un acto de traición a la patria atentar contra el patrimonio natural y territorial de la nación, peor aún si se hace aprovechándose de una posición pública.

Es un acto de despreciable deslealtad e irresponsabilidad llevar informaciones falsas y retorcidas al Presidente de la República para inducirlo a tomar decisiones que violan el status jurídico de la nación.

Es mentira que los litorales occidentales de los Parques Nacionales del Este y Jaragua, han sido “liberados” de su condición de espacios naturales protegidos, como constantemente repite el Ministro de Turismo.

Los numerales 84 y 85 del Articulo 37, de la Ley Sectorial 202-04, define como parte de las áreas protegidas, con la denominación de Area Nacional de Recreo, a la zona de Cabo Rojo – Bahía de Las Aguilas, del Parque Nacional Jaragua, y al litoral oeste del Parque Nacional del Este, entre Guaraguao y Punta Catuano, en Bayahibe.

Bajo la falsa premisa de que estos territorios fueron “liberados”, se hizo firmar al Presidente de la República el ilegal Decreto 686-05, con el que se pretende violar la Ley 64-00 y la 202-04, traspasando a una Comisión bajo el control del Secretario de Turismo, las funciones que estas leyes fijan explícitamente a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Con ese argumento falso, de que Bahía de las Aguilas ha sido “liberada”, también se pretende justificar que se reparta ese patrimonio natural del país y de la humanidad, como si fuera tierra de nadie, un pastel o una piñata de cumpleaños.

Porque de los espacios protegidos depende el desarrollo actual y venidero del país, para el bien de las actuales y futuras generaciones.

Porque esas áreas silvestres protegidas que subsisten casi milagrosamente en nuestro reducido espacio isleño, desempeñan una función ambiental y ecológica que es única, exclusiva y determinante para la vida humana. Si se pierden o destruyen, será para siempre.

Por eso deben permanecer protegidos y los criterios ambientales y de sostenibilidad deben prevalecer en su uso sobre los criterios mercuriales y de explotación irracional.

Ambas leyes, la 64-00 y la 202-04, son claras en el sentido de que cualquier iniciativa en las áreas protegidas debe ser autorizada por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, dentro del marco de las leyes, sus reglamentos y los planes de manejo aprobados para estos espacios.

Procurar mediante Decretos ilegales, como el 686-05, interpretaciones acomodaticias o mentiras, violentar esta realidad institucional y legal, solo induce a justificadas sospechas de connivencia y favoritismo.

Es la Secretaría de Medio Ambiento la responsable de administrar y decidir sobre los aspectos ambientales y sobre las áreas naturales protegidas, no turismo ni cualquier otro invento que pretenda eludir o vulnerar esta realidad

Decir que los proyectos de hoteles en Bahía de las Aguilas, presentados por empresarios franceses, ya tienen “sus estudios ambientales”, es un derroche de ignorancia o un exceso de mala fe.

Todos los proyectos en el país deben ser sometidos a la Secretaría de Medio Ambiente para obtener una Licencia Ambiental. Si un proyecto esta dentro o es incompatible con los objetivos de creación de un área protegida, se le informa al promotor que debe ubicar su proyecto en otro lugar. Ni siquiera se tiene que hacer el Estudio de Impacto Ambiental. La negativa debe ser automática.

Si el proyecto esta fuera del área protegida o es compatible con los objetivos de esta, se le envía al promotor unos Términos de Referencias, donde se especifican los elementos que debe contener el Estudio de Impacto Ambiental. El promotor busca consultores que deben estar registrados en el país, y hace el Estudio de Impacto Ambiental de conformidad con los Términos de Referencias.

No puede presentarse ningún proyecto, ni en Republica Dominicana ni en ninguna parte del mundo, con el Estudio de Impacto Ambiental ya elaborado, aunque lo hayan hecho científicos de la NASA, sin haber presentado el proyecto en el ministerio correspondiente y haber recibido los Términos de referencias para ese Estudio.

Si el Presidente ordena una investigación a fondo de todo este tortuoso proceder, de las mentiras utilizadas, del Decreto ilegal que se le ha hecho firmar, no sabemos donde va a meter la cara el Sr. Felix Jiménez.

Como va explicar hoy o mañana que existiendo terrenos costeros con playas preciosas de extensión inmensa entre Bahía de Las Aguilas y Pedernales, donde puede comenzar la construcción de hoteles tan pronto obtengan los permisos ambientales correspondientes, el Ministro de Turismo insista, tergiverse y repita falsedades para imponer por encima de las leyes, la destrucción de Bahía de las Aguilas y su posterior privatización.

Insistir en destruir Bahía de Las Aguilas, enajenar su territorio y llenarla de hoteles es la forma más eficaz de impedir el desarrollo del turismo en el suroeste y en Pedernales.

 

Sociedad Ecológica del Cibao, Inc (SOECI), Tel. (809) 247-3833, Santiago de los Caballeros, República Dominicana. eMail: info@soeci.org